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16 de abril de 2014

Mi tributo a Edgar Allan Poe

 ¡Hola!

Este es un pequeño tributo que hice a Edgar Allan Poe, hace ya algún tiempo que lo subí a Facebook y hoy quería mostrarlo por aquí. 

Como veis, he utilizado una caja de cartón y la he forrado con una preciosa tela de color granate con un estampado muy elegante de rosas.



En la mini escena he intentado plasmar algunos de sus cuentos más famosos como El gato negro, El cuervo y El Corazón Delator ,  con una rosa roja he querido representar en cierta forma a las mujeres más importantes de su vida, una botella de Absenta que refleja sus años más duros sumido en el alcohol y que de hecho, aunque su muerte siempre estuvo rodeada de misterios, se dice que fue lo que le causó la muerte.



"El gato negro" Fragmento del cuento de Edgar Allan Poe
No espero ni pido que nadie crea el extraño aunque simple relato que voy a escribir. Estaría completamente loco si lo esperase, pues mis sentidos rechazan su evidencia. Pero no estoy loco, y sé perfectamente que esto no es un sueño. Mañana voy a morir, y quiero de alguna forma aliviar mi alma. Mi intención inmediata consiste en poner de manifiesto simple y llanamente y sin comentarios una serie de episodios domésticos. Las consecuencias de estos episodios me han aterrorizado, me han torturado y, por fin, me han destruido. Pero no voy a explicarlos. Si para mí han sido horribles, para otros resultarán menos espantosos que barroques. En el futuro, quizá aparezca alguien cuya inteligencia reduzca mis fantasmas a lugares comunes, una inteligencia más tranquila, más lógica y mucho menos excitable que la mía, capaz de ver en las circunstancias que voy a describir con miedo una simple sucesión de causas y efectos naturales.
(...)

Una noche en que volvía a casa completamente embriagado, después de una de mis correrías por el centro de la ciudad, me pareció que el gato evitaba mi presencia. Lo agarré y, asustado por mi violencia, me mordió ligeramente en la mano. Al instante se apoderó de mí una furia demoníaca y ya no supe lo que hacía. Fue como si la raíz de mi alma se separaba de un golpe del cuerpo; y una maldad más que diabólica, alimentada por la ginebra, estremeció cada fibra de mi ser. Saqué del bolsillo del chaleco un cortaplumas, lo abrí mientras seguía sujetando al pobre animal por el pescuezo y deliberadamente le saqué un ojo. Me pongo más rojo que un tomate, siento vergüenza, tiemblo mientras escribo tan reprochable atrocidad.
(...)

Yentonces se presentó, para mi derrota final e irrevocable, el espíritu de la PERVERSIDAD. La filosofía no tiene en cuenta a este espíritu. Sin embargo, estoy tan seguro de que mi alma existe como de que la perversidad es uno de los impulsos primordiales del corazón humano... una de las facultades primarias indivisibles, uno de los sentimientos que dirigen el carácter del hombre. ¿Quién no se ha sorprendido a sí mismo cien veces en los momentos en que cometía una acción estúpida o malvada por la simple razón de que no debía cometerla? ¿No hay en nosotros una tendencia permanente, que nos enfrenta con el sentido común, a transgredir lo que constituye la Ley por el simple hecho de serlo (existir)? Este espíritu de perversidad se presentó, como he dicho, en mi caída final. Y ese insondable anhelo que tenía el alma de vejarse a sí misma, de violentar su naturaleza, de hacer el mal por el mal mismo, me empujó a continuar y finalmente a consumar el suplicio que había infligido al inocente animal. Una mañana, a sangre fría, le pasé un lazo por el pescuezo y lo ahorqué en la rama de un árbol, lo ahorqué mientras las lágrimas me brotaban de los ojos y el más amargo remordimiento me retorcía el corazón; lo ahorqué porque recordaba que me había querido y porque estaba seguro de que no me había dado motivos para matarlo; lo ahorqué porque sabía que, al hacerlo, cometía un pecado, un pecado mortal que pondría en peligro mi alma hasta llevarla- si esto
fuera posible- más allá del alcance de la infinita misericordia del dios más misericordioso y más terrible.

7 comentarios:

Marisa dijo...

Preciosa escena con muchos detalles. Me encanta!!!

Lansy Hairath dijo...

Tengo que leer más de Poe xD
Te quedó genial la verdad *__* me gusta mucho ♥

Lady Ovejita dijo...

Es una pequeña obra de arte. Me encanta.
Un abrazo.

Tsukko dijo...

¿Esa tela es o se parece mucho a la que usaste para mi peluche? XD
Te quedó muy mono el tributo, y creo que también debería leer más de Poe, cuando tenga tiempo, si es que lo tengo algún día...

Halloween Town dijo...

Mola mucho mucho mucho!! Las miniaturas me encantan, y si encima son de este estilo y el tema de Poe, más aún! Y las fotos del paso a paso de la tela para la caja me encantan, tus manitas ahi cortando la tela chiu chiu chiu (no sé cómo escribir ese sonido) xDDDDDDDD

Te quiero mi niña!!

Faylinn Art dijo...

Marisa: Muchas gracias, me alegro de que te guste! :)

Lansy Hairath: Muchas gracias, Lansy! Si, Lansy, a leer más de Poe! XD

Lady Ovejita: Muchísimas gracias, guapísima!

Tsukko: Es la misma tela de tu peluche!! jajaja es que me encanta, queda tan elegante con las rosas y pensé que a la temática le iría bien :)

Halloween Town: A mi también me encantan las miniaturas, pero tengo problemas de espacio :S
jajaja me recordaste a Edward Scissorhands, imaginé los trozos de tela volando como las hojas y los pelos de los perros y de las vecinas XDDD

Besitos a todas y muchas gracias por los comentarios!! ^-^

PAKY dijo...

Una escenita mini!!! Y de Alan Poe nada menos! Me gusta mucho cómo te ha quedado, y qué decir del gato negro, de las historias que más me gustan... besos